Desarrollo, con e-Gobierno

En las vías del desarrollo social muchas buenas ideas surgen, algunas se aplican, otras fracasan y otras logran ser evaluadas en su impacto.  Hablar de gobierno electrónico o de estrategias similares como las de datos abiertos, la famosa “interoperabilidad” o la creación de ventanillas únicas, aunque usted no lo crea, también es hablar de desarrollo social, ¿por qué? bueno por la simple razón de que estamos hablando de desarrollo social, de la sociedad, y pues ¿a quién sino la sociedad van dirigidas las estrategias de gobierno electrónico?

Entonces, pensar en el gobierno electrónico como una simple muestra de la adquisición de tecnología en la gestión pública es realmente miope, pero también pensar en que el gobierno electrónico por sí solo va a generar desarrollo puede ser más miope aún.  Parafraseando a  Gustavo Julio García: El Gobierno Electrónico y Social (énfasis añadido), se acentúa necesariamente más en Gobierno, que en “e” de electrónico. No se renuncia al carácter político del gobierno, y la capacidad de ejercer un rol activo para alcanzar los objetivos del bien común (o de la política económica en el corto plazo), cuya consecución está por encima de la visión instrumental de la pura administración; no es cuestión de crear o adquirir los instrumentos para hacer eficiente la gestión pública, es cuestión de lograr evaluar y reconocer el carácter del gobierno electrónico para el desarrollo social, cómo el gobierno electrónico puede aportar -junto a otros factores- las condiciones para que la sociedad sea partícipe sin discriminación de ese bien común que como bien cita (y yo re-cito)   Emilio Graglia es “el conjunto de valores y condiciones que posibilitan el desarrollo integral del hombre en la sociedad, incluido su desarrollo espiritual.  El bien común es por ello el humus de una nación…”.

Demos chance a que el gobierno electrónico sea parte activa del desarrollo social, nos llevaremos sorpresas al ver su impacto en el desarrollo económico, después de todo, no podemos hablar de gobierno abierto, de competitividad ni de inclusión social sin poner atención a la gestión pública y al acercamiento sociedad-estado, que bueno, en tiempos actuales se media con las TIC.