Así inició mi propuesta de Gobierno Abierto.

Aunque el concepto consensuado de Gobierno Abierto sigue construyéndose en los salones de reuniones, conferencias, seminarios y en la investigación aplicada de académicos y funcionarios de gobierno, es certero hacer mención que Gobierno Abierto no es una moda, no es una tendencia, no es un proceso exclusivo del gobierno ni mucho menos es una mera adquisición y apropiación de tecnología para mejorar la relación Estado-ciudadanía.

Una de las concepciones más claras del concepto, indica que el Gobierno Abierto es una muestra de la voluntad de desarrollar una buena gobernanza, aprovechando las ventajas de las TIC[1].  Gobierno Abierto es una política, un compromiso, un paso de modernidad y una reinvención del Gobierno a favor de la transparencia, la colaboración y la cooperación a través de la utilización intensiva de las TIC.

Por ello, la incorporación de TIC en la gestión pública no se limita al mero acceso y aprovisionamiento de infraestructura tecnológica e Internet en las instituciones de gobierno, su incorporación implica la evolución en la forma de gobernar y administrar que busca ante todo la eficiencia, la transparencia y la modernización de todo el aparataje estatal.

Diversas tendencias de la gobernanza concluyen que si bien es cierto las TIC per se no reforman al Estado en función de su eficiencia, si son el medio más propicio hacerlo. En este punto, vale recordar que los países que han logrado avances significativos en transparencia, participación ciudadana, modernización y eficiencia han pasado por procesos paralelos de incorporación intensiva de TIC en su gestión y de reformulación del pensamiento de la gestión pública.

Es precisamente esta acción paralela entre la integración de tecnologías a la gestión pública, la reformulación de procesos, la automatización de trámites, la prestación de información y la ubicación del ciudadano al centro de las políticas públicas lo que lleva a meditar sobre el Gobierno Abierto como un efecto natural de todo gobierno que busca genuinamente el bien común.

Como referencia, el informe de la Fundación Telefónica en el 2011 identifica el impacto directo de las TIC dentro de la gestión pública en 4 aspectos relevantes:

Económico/Financiero
  • Reducción de costos materiales requeridos para atender a usuarios y en la gestión de servicios.
  • Aumento de ingreso por recolección fiscal.
Social
  • Mejora el servicio a los ciudadanos (por ejemplo: declaración de renta, renovación de licencias, cuotas del seguro social, etc.).
  • Mejoramiento de las relaciones con la comunidad.
Administrativo
  • Simplificación de procesos administrativos.
  • Agilidad en la presentación de información.
  • Reducción de redundancia en procesos administrativos al integrar bases de datos.
  • Mejoramiento de la imagen de la administración pública.
Transparencia Administrativa
  • Flujo libre de información sobre la gestión gubernamental.
  • Participación ciudadana en asuntos políticos.

 

Los procesos de transparencia y modernización del Estado al servicio del ciudadano tienen una implicación relevante en el quehacer del desarrollo.  La co-existencia de transparencia y eficiencia desde el gobierno y desde la sociedad fortalece un ecosistema dinámico centrado en las necesidades (demandadas o no) de la sociedad, que abonan a los esfuerzos por la competitividad, la innovación, la inclusión y la generación de conocimiento.

Así, las TIC se constituyen como un vehículo para generar negocios (economía de la información), para generar conocimiento (sociedad de la información) y para garantizar la transparencia y eficiencia del gobierno.  La presencia del gobierno en la Internet puede ser una demostración de las ventajas potenciales de la conectividad, sirviendo de inspiración a otros[2].



[1] Retomado del libro “La Promesa del Gobierno Abierto”.

[2] Agenda de Conectividad para las Américas y Plan de Acción de Quito, 2003.

 

Esta entrada es un extracto de la Propuesta al Plan de Gobierno Abierto de El Salvador que sometí a consideración del Gobierno en Agosto del 2013.